¿Quién nos cuida de los agrotóxicos? Parte II: El cinturón verde agroecológico

En 2020, la diputada nacional por el Frente de Todos, Marisa Uceda, presentó un proyecto de ley que busca "la protección de los Cinturones Verdes Productivos de las áreas periurbanas de todo el país, dedicadas a la producción primaria de alimentos derivados de la agricultura con el fin de promover las buenas prácticas, favorecer sistemas de producción y consumo económicamente viables, sostenibles en el tiempo y socialmente justos". Por otro lado, la ciudad de Rosario, implementó este sistema en el año 2016 y los resultados han sido favorables. 

En este sentido, varias organizaciones y agrupaciones tanto políticas como ambientalistas se han hecho eco de este proyecto y han ideado y/o adaptado la iniciativa a nivel local. En agosto del año pasado se presentó al Departamento Ejecutivo el proyecto de ordenanza "Cinturón verde agroecológico", firmado por Vamos-Patria Grande, Ecos de Chivilcoy, Jóvenes por el Clima, Conypas, Asamblea por el Agua, y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE Rural). Oliverio Mundo de Jóvenes por el Clima nos expresó lo siguiente: 

Estamos trabajando hace un tiempo con varias organizaciones políticas, ambientales y grupos de vecinos para elaborar un proyecto de ordenanza de cinturones agroecológicos que es una forma de trasladar a nuestra ciudad la ley de cinturones verdes productivos que se presentó en el Congreso de la Nación y es una adaptación para nuestra ciudad. Se tiene en cuenta un perímetro donde no se podría fumigar en 500 metros de zona de exclusión, ni utilizar las prácticas productivas que se vienen utilizando, y en contraposición, empezar a generar unidades productivas agroecológicas para que se generen nuevos empleos, para cuidar el ambiente, por supuesto, y la salud de las personas de nuestra ciudad. También tener un abastecimiento de alimentos sanos libres de agrotóxicos en nuestra ciudad y no depender de lo que últimamente pasó y quedó a la vista, de que por más que nuestra ciudad produzca, siempre está dependiendo del Mercado Central y de otros intermediarios. Por eso se podría saltear eso y que lo que se produce directamente en nuestra ciudad quede acá, abaratando costos y tener un producto mucho mejor. 

La última noticia sobre este proyecto de ordenanza era que se encontraba en la comisión de Legislación del Honorable Concejo deliberante. Por ello, Chivilcoy al Día consultó a la concejala del oficialismo, Sofía Matteucci y esto es lo que nos informó: 

El proyecto del cual me hablás está en la mesa ad hoc de trabajo sobre todas las cuestiones de agroecología, fitosanitarios y demás. Si bien los expedientes corresponden a la comisión de Legislación, están siendo trabajados por especialistas en la mesa para ese fin. Por supuesto que se da por hecho que una vez que la mesa se expida vuelven a la comisión de Legislación para ser tratados. Al respecto, no puedo dar fechas, porque no estoy yo en la mesa de trabajo, igualmente, está representada por concejales de cada bloque.
 
Provincias agroproductivas como Santa Fe y Córdoba ya cuentan con una serie de buenas experiencias en la utilización de estos nuevos sistemas de producción. Si bien es un proyecto que amerita un abordaje integral, con la participación del sector agropecuario, ingenieros agrónomos, huerteros/productores y la sociedad civil, la voluntad política para que su implementación sea efectiva es clave. Es cierto que este 2021 sigue atravesado por la pandemia mundial del SARS-cov-2 y que actualmente la preocupación de los líderes del mundo está centrada en la vacunación contra el coronavirus. No obstante, mientras todo eso sucede, millones de personas no tienen acceso a alimentos de calidad y consumen productos generados en suelos contaminados o por mal uso de productos agroquímicos que generan problemas en la salud. Un cinturón ecológico no solo promueve una alimentación de mejor calidad, sino que además abarata el precio de los alimentos ya que se producen en cercanía y se ahorran costos de combustible y refrigeración para su trasporte. Todo ello contando además con la generación de empleo y posibilidad de comercialización por parte de los mismos huerteros y productores.   
 
Por Jimena Villar