Impacto emocional de la pandemia: "La flexibilidad es una gran aliada de la salud"

Dejamos atrás un año 2020 que nos detuvo la vida a partir de marzo. Murió gente, muchas otras personas se recuperaron, llegó la vacuna, Argentina desarrolló el tratamiento con el suero equino...sin embargo, esta situación mundial aún parece lejos de terminar. Hablamos con las profesionales de la Colectiva de Psicólogas Feministas de Chivilcoy sobre lo que pasó y puede llegar a pasar a nivel emocional con las personas en este contexto de pandemia global. 

Muchas familias numerosas pasaron las Fiestas distanciadas para cuidarse el covid, ¿cómo afectó esto emocionalmente?

Creemos que la situación en la cual muchas familias no pudieron verse es un poco una continuidad de todo lo que vivimos este 2020. En relación a eso, cada persona y cada familia, ha podido encontrar, o no, diferentes herramientas para poder encontrar lo que sí tenemos que es las formas en que sí podemos. La presencia no es sólo física sino que también se puede compartir teniendo presentes a quienes se quiere tener, no solo en cada fiesta y celebración sino también en cada noche. Nos parece que lo mejor es hacer foco en lo que sí tenemos, en lo que sí está, y no sólo en lo que no se puede. Por supuesto que esto genera frustración y diversas emociones. Es importante construir herramientas que nos permitan enraizar el tiempo que nos toca vivir, con las dificultades y las potencias que tiene.  

¿Qué recomendación podrían dar para encarar un 2021 aún lleno de incertidumbre?

Creemos que el gran aprendizaje de este año 2020 fue justamente que generó este encuentro con la incertidumbre que nos rompió las rutinas, los hábitos, lo conocido, que nos llevó a repensarnos completamente de tal forma que creemos que no hay una vuelta atrás de volver a ser como éramos. Nos parece que la incertidumbre era algo con lo que convivíamos pero que este año que pasó se puso mucho más de manifiesto, y en ese sentido hizo que podamos encontrarnos con una potencia creadora, saludable, que nos llevó a elegir formas nuevas, trabajos, personas, modos de cuidarnos nuevos. En ese sentido la incertidumbre nos obliga a crear y a vivir un poco más en el presente. 

La incertidumbre existe, solo que ahora está mucho más en el cotidiano de las personas, mucho más en la conciencia y por eso es más potente poder habitar el día a día, seguir construyendo metas, quizás a mediano plazo o a corto plazo, y sobre todo poder estar flexibles, porque la flexibilidad es una gran aliada de la salud. Poder estar creativos y creativas, con capacidad para adaptarnos creativamente a lo que la vida nos propone.

¿Sirve pensar proyectos aunque luego nos los llevemos a cabo?    

Pensar proyectos es lo que realmente nos mantiene caminando, vivos, vivas. Los proyectos encienden los motores, nos mantienen dando un paso tras otro. Sin dudas creemos que poder proyectarnos hacia adelante con metas, con ideas, con sueños, realmente hace que la vida nos mantenga girando, nos mantiene vibrantes, pulsando hacia la vida y todo esto es movimiento, con lo cual es ir creando los mapas que nos mantienen recorriendo el viaje. Como dice una de las compañeras de la colectiva "el mapa nunca es igual al territorio", y ahí viene otra vez lo que decíamos antes acerca de la importancia de la flexibilidad, del poder tolerar que tal vez las cosas no sean tal cual una las pensaba, y debemos poder replanificar, reproyectar, transformar y ajustar los proyectos, pero sin duda, soñar e idear nos mantiene vivos y a eso apostamos.

Por Jimena Villar