
Sigue el conflicto Salarial de Emtupse
Una verguenza que continua sin respuesta
El Secretario Gremial de UTA, Seccional San Nicolás, acompañado por el asesor legal del gremio, Dr. Ignacio Baldarenas, se reunió con el delegado local del Ministerio de Trabajo, Dr. Fernando Antonelli, en representación de los trabajadores de EMTUPSE. Desde el 17 de enero, los empleados llevan a cabo una retención de tareas en reclamo por la actualización de sus escalas salariales y salarios adeudados.
“Es lamentable, una vergüenza. Nos encontramos con cada vez menos soluciones que solo conducen a continuar con la retención de tareas, porque trajeron una propuesta prácticamente idéntica a la anterior, desconociendo una deuda que, en ocasiones, reconocen, generando una contradicción absoluta; deuda que asciende a aproximadamente cuatro millones de pesos por trabajador”, añadió.
Chicosky cuestionó la falta de coherencia en las afirmaciones de la empresa respecto a la deuda. “No se entiende por qué a veces la reconocen y otras no. En la audiencia de hoy dijeron que es un tema a discutir más adelante, por lo que sí admiten su existencia; entendemos que esto es un capricho y no una cuestión de resolución monetaria, porque tienen herramientas para solucionar este problema”.
Respecto a la posible declaración de emergencia en el transporte por parte del municipio, el dirigente de UTA subrayó que “esto tiene que ver con salarios adeudados, por lo que no lo veo tan fácil. El incumplimiento es de EMTUPSE, que no está dando respuestas”
“No logramos consensuar nada. La propuesta está muy lejos de lo que se debe a los trabajadores, tanto en escala salarial como en diferencia de haberes, por lo que la medida de fuerza continuará”, afirmó Chicosky, recordando que “la única responsable de la situación del transporte en la ciudad es EMTUPSE”.
Este conflicto subraya la falta de gestión efectiva por parte del intendente Britos, quien, ante esta crisis, es el único que puede intervenir y buscar una solución definitiva al problema que afecta a la comunidad de Chivilcoy.
Fuente: La Razón